En mi casa hay una gran afición por el fútbol, en cambio a mí no me llama mucho la atención, puedo ver algún partido sí, pero al final acabo levantándome del sofá para hacer otra cosa. Sin embargo hoy, ordenando apuntes de antiguas asignaturas de la carrera, he encontrado escrito en una esquina «partido-fútbol-alemania-grecia-filósofos-monty python», así, tal cual, entonces sí me he interesado por el fútbol. ¿Y qué he hecho? Buscarlo en mi otro gran amigo que es el Sr. Youtube y ha aparecido lo siguiente:
La verdad es que he visto pocas cosas de los Monty Python, La vida de Brian a trozos y poca cosa más, pero la verdad es que estos hombres eran unos cracks. Tengo que empezar a investigar y a buscar más vídeos y películas porque creo que van a ser mi siguiente «obsesión». Ya, lo sé, voy tarde… pero… bueno, ya os sabéis el dicho.
Esta final filosófica pertenece a la película Monty Python en Hollywood, un compendio de parodias, animaciones y gags que no tienen desperdicio.


Lo primero es la mención sorprendente de la aparición de Beckenbauer como jugador de Alemania, a pesar de ser considerado uno de los mejores jugadores de fútbol de todos los tiempos, evidentemente no era filósofo…
La elección de todos los pensadores seguro que tiene su razón de ser, o puede que no y esté demasiado fascinada por el gag, pero no tengo la capacidad de averiguar el porqué decidieron poner a Platón de portero y a Nietzsche de delantero. Eso sí, Aristóteles es el jugador que está más en forma, claro, era de esperar… evidentemente de todos los filósofos griegos es del que más se sigue hablando en las aulas de las universidades… Y Arquímedes es una sorpresa porque es matemático y geómetro… pero no hay que olvidar que los primeros filósofos presocráticos inspiraron las primeras teorías matemáticas y científicas.
Un toque brillante es el de la elección del árbitro y los jueces de línea que no son recordados precisamente por su objetividad o teorías pragmáticas:
- Confucio, el primero de los grandes maestros y filósofos chinos conocidos y también la figura capital de la antigüedad, paradigma de la espiritualidad y moralidad oriental.
- Santo Tomás de Aquino, conocido por postular cinco vías para demostrar la existencia de Dios.
- San Agustín de Hipona, uno de los cuatro padres más importantes de la Iglesia cristiana.
Y empieza el partido. Y la pelota ni se sabe por dónde anda y Nietzsche y Hegel se ponen a discutir, y el resto hace lo mismo o se pone a cavilar por su cuenta... La cámara se centra en Sócrates que está solo, qué extraño, no está acribillando a nadie con sus preguntas, quizás nadie se acerca a él por esa misma razón...
Se interrumpe la conexón con el partido, no ocurre nada interesante... vuelve la conexión ¡y Nietzsche recibe la tercera amonestación! Será por su vitalismo o por su mal carácter, quizás Santo Tomás haya escuchado decirle que Dios ha muerto...
Se ve a Karl Marx calentando, ¿será este el cambio que necesita el equipo alemán...? Pero no... el revolucionario Marx tampoco ha sabido dar el giro necesario que requería el partido (la pelota sigue campando a sus anchas y los filósofos encerrados en sus pensamientos...).
Un minuto para el final y ahí está Arquímedes, el hombre de ciencia, el que experimenta con la realidad: ¡Eureka! Corre hacia la pelota, se la pasa a Sócrates, Heráclito que supera a Hegel (en serio, ¿Heráclito supera a Hegel?), se la devuelve a Sócrates y ¡Marca! Alemania 0 – Grecia 1.
Los alemanes discuten, no han podido con la selección de la antigua filosofía griega, sin embargo el comentarista nos recuerda la victoria alemana en semifinales sobre los ingleses Bentham, Locke y Hobbes, padres de la teoría política moderna... (¿los Monty Python reniegan de las figuras más representativas de la filosofía británica moderna?).
Y la frase final: «Y Sócrates, que probablemente ha marcado el gol más importante de su carrera...». Sí, Sócrates es el padre de la filosofía occidental aunque paradójicamente y mayoritariamente es recordado por la más que manida frase Solo sé que no sé nada.

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